Mi camino profesional no comenzó en el ámbito de la salud. A los 18 años estudié Publicidad y Relaciones Públicasen la universidad y durante años desarrollé mi carrera profesional en ese sector.
Viví 9 años en Londres, inmersa en un ritmo de vida intenso, exigente y acelerado que me mantenía desconectada de mí misma. Fue allí donde comenzaron los primeros síntomas digestivos.
Con la llegada de la pandemia, mi cuerpo habló más alto. Los síntomas se intensificaron y entendí que si algo no cambiaba todo estaba desembocando en una enfermedad autoinmune.Fue entonces cuando comprendí que no podía seguir delegando mi salud sin entenderla.
Ese momento de vulnerabilidad fue también el inicio de una transformación profunda. Empecé a formarme, a investigar y a mirar el cuerpo desde una perspectiva integrativa y holística, entendiendo que la salud no es solo ausencia de síntomas, sino equilibrio entre cuerpo, mente y emociones.
Lo que nació como una búsqueda personal se ha ido convirtiendo en una vocación.